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Hito: Molino CERES
Con la puesta en marcha de la planta CERES en Bruselas, SWISCA AG inicia una nueva etapa. Por primera vez, la empresa del este de Suiza ha actuado como proveedor de soluciones totalmente integradas para un proyecto a gran escala, demostrando cómo una cartera diferenciada y una ingeniería innovadora pueden generar un auténtico valor añadido para los clientes.
Un diseño radical para una eficiencia máxima
El punto de partida para la modernización del grupo de molienda de Bindewald & Gutting (BiGu) supuso un gran reto. El molino CERES tradicional, situado en el canal marítimo Bruselas-Escalda, se encuentra en una antigua torre de silos con una superficie de ocupación mínima. Los enfoques de planificación convencionales alcanzaron rápidamente sus límites.
En lugar de ceñirse a especificaciones rígidas, el Grupo BiGu y el equipo de SWISCA adoptaron un enfoque iterativo de abajo hacia arriba y desarrollaron una disposición vertical del molino de concepción radical. En la actualidad, dos líneas de molienda con una capacidad diaria combinada de unas 900 toneladas se distribuyen a lo largo de once niveles del antiguo edificio del silo.
Aspectos tecnológicos destacados de la planta CERES
El concepto de planta vertical no era opcional: las condiciones de espacio limitado del antiguo silo lo convertían en una necesidad. Al mismo tiempo, la disposición abrió posibilidades totalmente nuevas, al tiempo que planteaba las máximas exigencias en cuanto a eficiencia operativa:
– Gravedad en lugar de sistemas neumáticos: al aprovechar de forma sistemática la altura del edificio, el concepto hace un uso inteligente de los flujos de producto alimentados por gravedad. Las líneas de transporte neumático se redujeron aproximadamente a la mitad. Como resultado, el consumo energético de la planta se redujo en aproximadamente un 40 %, lo que disminuyó significativamente los costes operativos a largo plazo.
– Diseño modular: esta fábrica es verdaderamente única: 38 unidades ROMIL se distribuyen en 9 plantas, mientras que 77 módulos SIFTO están instalados en 6 plantas. Este concepto radical de planta solo fue posible gracias al diseño extremadamente compacto de la maquinaria y a la extraordinaria flexibilidad de la tecnología —en particular, el concepto de separador por planos SIFTO, único en el mercado—.
– Máximo nivel de automatización: la distribución de la maquinaria en tantas plantas requiere un control inteligente. Los parámetros de cada máquina y del proceso en su conjunto se supervisan en tiempo real, lo que permite detectar y corregir las desviaciones de forma inmediata. Los flujos de producto, las holguras de molienda y otros ajustes también pueden modificarse directamente a través del sistema de control de la planta. Todo ello es esencial para optimizar los costes de personal y evitar costosos tiempos de inactividad.
– Diseño higiénico coherente: el equipo instalado está diseñado para evitar, por su propia naturaleza, la acumulación de producto, lo que simplifica el mantenimiento en las ya de por sí difíciles condiciones de espacio reducido del silo y garantiza una calidad del producto constantemente alta.
Entusiasmo en el Milling Forum Europe
SWISCA demostró recientemente de forma impresionante que este concepto tecnológico funciona en la práctica: del 7 al 9 de septiembre de 2026, la planta se presentó al público en el primer «Milling Forum Europe» celebrado en Bruselas. El evento atrajo a unos 350 expertos internacionales del sector. La exclusiva visita guiada en directo por el molino, en la que se mostró la tecnología de SWISCA en funcionamiento, fue el punto culminante absoluto del evento para el público profesional.
Un hito para la ingeniería de plantas en el este de Suiza
Para SWISCA AG, este proyecto supone un hito histórico en la trayectoria de la empresa. Por primera vez, el equipo, formado por unos 80 técnicos, se encargó de todo el alcance de los servicios: desde la planificación y la ingeniería de la tecnología de molienda hasta la puesta en marcha satisfactoria del sistema completo.
La planta CERES es, por lo tanto, más que una simple planta de producción modernizada. Demuestra cómo SWISCA ha evolucionado con éxito de ser un proveedor de maquinaria a convertirse en un proveedor de servicios integrales para plantas de gran complejidad: una señal clara procedente del este de Suiza que está llamada a tener un impacto duradero en la industria mundial del fresado.